La actividad con la que hemos iniciado el curso este año, es una de mis preferidas cuando no conocemos a los nuevos alumnos. Por eso, aunque se puede hacer en cualquier momento para ver el trabajo en grupo de toda la clase, me gusta más hacerlo en el primer día de clase. Evidentemente la podéis adaptar a los inicios de otros trimestres o incluso para comenzar un determinado proyecto.

Recuerdo haber visto alguna referencia a esta dinámica pero a pesar de buscarla no la he encontrado, o no he sabido aprrovechar la ayuda de Google... Si veis alguna referencia, no dudéis en compartirla y actualizamos el artículo.

Cuando uno inicia esta maravillosa aventura de ser maestro, se imagina que este término incluye muchas cosas. Sabe que no es solo se va a convertir, como dice la RAE, en una “persona que enseña una ciencia, arte u oficio”. Ya cuando fuimos alumnos vimos que había algo más. Pero está claro que nuestro bajo punto de vista, por ser pequeños supongo, nos impedía ver toda la realidad. Y así, poco a poco, vamos aprendiendo más tareas que incluye el término maestro y, sin que nadie te lo hubiera avisado, uno se da cuenta que como dice @maestradepueblo “Doy clase, hago recreos, corrijo cuadernos, me coordino, atiendo a padres, programo en casa, me formo en mi tiempo libre, ...”. Esos puntos suspensivos son eternos, pero no hay espacio en este blog para enumerarlos todos.

Fue el curso pasado, cuando vi por redes sociales algo sobre un nuevo deporte. Inclusivo decían, mezcla de otros conocidos pero algo nuevo. En todos los coles he visto siempre ganas de encontrar algo que cumpliera esas características, pero no siempre los deseos se cumplian.

 

Aún había poca información, pero preguntando y poco a poco llegué a la cabeza de la asociación que lo inventó y promueve, me encontré con Manu. Todos me dijeron que era un tipo excepcional y que me ayudaría en todo lo que necesitara. Y desde luego que lo es y gracias a su contagiosa ilusión pudimos arrancar.

 

El curso pasado iniciamos este deporte, el RINGOL, en el último trimestre y en principio para quinto curso.

La semana pasada volví a nacer, y lo hice en Murcia. No se asusten, no pasó nada traumático de lo que me recuperase milagrosamente, no me libré de ninguna catástrofe por los pelos, no, mi renacer fue pedagógico.

 

El Maestro Mallo, fue una iniciativa de tener un perfil docente público que nació de la mano de un alumno, quizás atrevido, osado o inconsciente que dejó los tiempos del DON y me llamó como escucha que me llaman mis familiares y seres queridos. En ese momento, pensé que quien más querido que los alumnos, y si ellos también eran mi familia, porqué no, porque no ser en el mundo docente también Mallo. Así me lancé a las redes sociales hace aproximadamente un año, pero no había un lugar, un sitio que identificara la filosofía que yo buscaba en El Maestro Mallo. No lo había hasta la semana pasada.

Llegó el final del viaje, llegó el último tramo para nuestros alumnos de Primaria. Y aunque para mí ya estaban preparados para su próxima estación, el camino ha sido tan enriquecedor para mí como para ellos y eso los hacía merecedores de un buen broche.

 

Han sido unos días de mucho darle vueltas al coco para acertar con un cierre que me sirviese como maestro que quiere evaluar y comprobar sus aprendizajes y a ellos, como alumnos que se merecen lo mejor.

 

Pues listo, en esta ocasión nos decidimos por un #BREAKOUTEDU pero tenía que ser especial. Ya habíamos hecho alguno, más veces en formato #ESCAPEROOM. Pero, cómo sorprenderlos, cómo hacerlo especial, cómo hacer que lo recuerden en mucho tiempo, …